Una zaranda vibratoria es un equipo que separa material por tamaño haciéndolo pasar sobre una o varias mallas mientras vibra. Es la pieza que decide la granulometría de lo que sale de una planta, y por tanto la que determina si el producto se vende como especificado o se reprocesa.

Cómo funciona

Un motor con contrapesos excéntricos, o un par de motovibradores sincronizados, genera un movimiento que se transmite a la caja. Ese movimiento cumple dos funciones a la vez: desplaza el material hacia la descarga y lo estratifica, de modo que las partículas finas bajan hasta tocar la malla y atraviesan las aperturas.

Tres parámetros gobiernan el resultado:

  • Amplitud: el recorrido de la caja en cada ciclo. A mayor tamaño de material, mayor amplitud
  • Frecuencia: los ciclos por minuto. Los finos requieren frecuencia alta
  • Ángulo de inclinación: determina la velocidad de avance y el tiempo que el material permanece sobre la malla

Un equipo mal ajustado no separa mal por la malla, sino porque el material cruza demasiado rápido o no llega a estratificarse.

Tipos de zarandas

  • Zarandas inclinadas: las más comunes, operan entre 15° y 30°. Aprovechan la gravedad para el avance y ofrecen alta capacidad por metro cuadrado
  • Zarandas horizontales: trabajan con movimiento lineal. Ocupan menos altura y dan clasificación de mayor precisión, a costa de algo de capacidad
  • Zarandas de alta frecuencia: para materiales finos y húmedos, donde una zaranda convencional se ciega
  • Grizzlys: barras paralelas en lugar de malla, para clasificación gruesa antes de la trituradora primaria. Retiran el material que ya cumple tamaño y evitan trabajo inútil
  • Zarandas desaguadoras: inclinación negativa en la zona de descarga para retirar agua del material, típicas en lavado de arenas
  • Trómeles o zarandas rotativas: tambor cilíndrico giratorio, adecuado para material pegajoso o con arcilla

Cómo elegir la malla

El tipo de malla condiciona tanto la vida útil como la capacidad:

  • Acero tejido: clasificación estándar, mayor área abierta y menor costo inicial. Se desgasta antes con material abrasivo
  • Poliuretano: entre tres y cinco veces más duradera con material abrasivo, y reduce notablemente el ruido. Menor área abierta, así que exige más superficie para la misma capacidad
  • Caucho: para impacto fuerte y material muy abrasivo
  • Autolimpiante: alambres independientes que vibran entre sí, indicada cuando el material húmedo o pegajoso ciega las aperturas

Dos datos mandan sobre el resto: la apertura, que define el corte, y el área abierta, que define cuánto material puede pasar. Una malla de poliuretano con la misma apertura que una de acero tiene menos área abierta y necesita más superficie para rendir igual.

Resortes y suspensión

Los resortes aíslan la vibración de la estructura y permiten que la caja se mueva libremente. Si están vencidos o desiguales, la caja pierde amplitud en un lado, el material se descarga hacia un costado y aparecen fisuras por fatiga en la estructura.

  • Compare la altura libre de los cuatro resortes: una diferencia visible indica reemplazo
  • Reemplácelos siempre por juego completo, nunca de forma individual
  • Los resortes helicoidales de acero son el estándar; los de caucho amortiguan mejor el ruido en equipos pequeños

De qué depende la capacidad

La capacidad no es un número fijo del equipo, sino el resultado de combinar varios factores:

  • Superficie útil de clasificación, es decir área por número de niveles
  • Apertura de la malla y área abierta real
  • Humedad del material, que reduce el rendimiento de forma marcada
  • Porcentaje de material cercano al tamaño de corte, que es el más difícil de separar
  • Espesor de la capa sobre la malla: demasiado material impide la estratificación

Problemas frecuentes

  • Malla cegada: aperturas obstruidas por material húmedo. Se corrige con malla autolimpiante o de poliuretano
  • Descarga despareja: normalmente resortes desiguales o alimentación descentrada
  • Rotura prematura de malla: tensión insuficiente. Una malla floja golpea contra los travesaños y se corta
  • Finos en el producto grueso: capa demasiado espesa, avance rápido o malla rota
  • Ruido y vibración en la estructura: aislamiento vencido o pernos sueltos

Mantenimiento

  • Revisar la tensión de las mallas semanalmente
  • Verificar rodamientos del vibrador mensualmente, atendiendo a temperatura y ruido
  • Inspeccionar pernos de sujeción con regularidad: la vibración los afloja
  • Comprobar la altura de los resortes en cada parada programada
  • Reemplazar las mallas cuando el desgaste supere el 50% de la sección del alambre
  • Mantener limpia la zona de descarga para no restar superficie útil

En INTERBAND JAC fabricamos zarandas vibratorias a medida, de uno a tres niveles, y realizamos el montaje completo en planta. También suministramos mallas de repuesto en acero y poliuretano, y resortes por juego.